umbral de rentabilidad

¿Qué es el umbral de rentabilidad o punto muerto y cómo calcularlo?

Uno de los aspectos que debes de tener en cuenta a la hora de montar una empresa es que esta no empieza a ser rentable con la venta del primer producto o servicio. Contar con un buen software de facturación es necesario para poder llevar bien las cuentas del negocio. Para lograr esta información, lo mejor es disponer de un buen ERP.

En todos los negocios hay una serie de gastos que debemos asumir. Desde el salario de los trabajadores hasta otros costes como el alquiler del local, suministros como la luz o el coste que supone hacernos con los productos o servicios que en la empresa vendamos.

El umbral de rentabilidad es el momento en el que, sumadas las ventas de la empresa, esta se encuentra en una situación en la que no se tienen ni ganancias ni pérdidas, es decir, el momento en el que somos capaces de cubrir todos los gastos a los que tenemos que hacer frente.

Saber calcular el umbral de rentabilidad es fundamental para saber en qué momento la empresa empieza a ser rentable. Gracias a este umbral de rentabilidad podemos obtener información relevante, por ejemplo, a partir de qué día del mes más o menos se empiezan a producir las ganancias o cuántos productos o servicios tenemos que vender para empezar a ganar dinero.

Tabla de contenidos

¿Qué es el umbral de rentabilidad y por qué es importante conocerlo?

Conocer el umbral de rentabilidad es fundamental para cualquier empresa. Para empezar, cuando sabemos el umbral de rentabilidad de la empresa las decisiones que se toman son mucho más acertadas.

Cuando sabemos exactamente en qué momento comenzamos a ganar dinero, podemos tomar mejores decisiones de inversión, cambiar aspectos de los productos o incluso tratar de ahorrar en costes si la ocasión así lo requiere.

Gracias a este conocimiento acerca del umbral de rentabilidad podemos valorar mucho mejor nuestros productos. Dependiendo de en qué momento estemos empezando a ganar dinero con ellos tal vez deberíamos de replantearnos sus precios. Cambiando el precio estaríamos buscando llegar a ese umbral de rentabilidad antes y, por lo tanto, mejorar los beneficios de la empresa.

Por otro lado, conociendo el umbral de rentabilidad de la empresa podemos fijar los objetivos con una mayor facilidad. Al saber en qué momento la empresa empieza a ser rentable podremos saber cuánto tenemos que vender o hasta cuando debemos de esperar. Esta información evitará que nos planteemos objetivos a ciegas que, probablemente, nos costaría más conseguir.

Cuando se conoce el umbral de rentabilidad es mucho más complicado tener imprevistos dentro de la empresa. Esto se debe a que, si conocemos bien el umbral de rentabilidad, seguramente sepamos en qué momento tenemos todos nuestros gastos cubiertos. Esto nos impedirá encontrarnos con supuestos que no conocíamos o tener que hacer frente a gastos que no habíamos tenido en cuenta en un primer momento.

El umbral de rentabilidad también es necesario a la hora de pedir financiación. Cuando se acude a una entidad financiera en busca de financiación, esta suele pedir una gran cantidad de información al solicitante para obtener garantías de que el préstamo se vaya a poder devolver. El umbral de rentabilidad es algo que suelen pedir para saber cómo de rentable es el negocio.

Finalmente, también podemos calcular el umbral de rentabilidad antes de la puesta en marcha del negocio. Conocer el umbral de rentabilidad antes de arrancar con el proyecto nos permitirá saber si realmente el negocio es rentable y, por lo tanto, evitaríamos una inversión innecesaria en el caso de que el negocio no lo fuera.

Qué tener en cuenta al calcular el umbral de rentabilidad o punto muerto

A la hora de tener un negocio, es fundamental calcular el umbral de rentabilidad, punto de equilibrio o punto muerto, para conocer cuánto se necesita vender para generar beneficios. Este cálculo representa el nivel de ingresos totales necesarios para cubrir todos los costos fijos y variables de una empresa, lo que permite determinar cuánto debe venderse de cada producto para comenzar a obtener ganancias. El punto muerto se puede calcular utilizando la fórmula del punto muerto, que toma en cuenta los costos fijos y variables, así como el precio de venta de cada producto.

Es importante tener en cuenta diversos factores al calcular el punto muerto, como el margen de contribución de cada producto, los costos fijos y variables, y la relación entre estos elementos. Conocer el punto de equilibrio es fundamental para la toma de decisiones en cualquier negocio, ya que permite establecer metas realistas y estimar la rentabilidad de la empresa. A continuación, una serie de datos que debemos conocer para poder calcular el umbral de rentabilidad dentro de la empresa.

Costes fijos

Los costes fijos son aquellos costes que debe de asumir la empresa y cuyo importe no varía independientemente de si se produce mucho o poco.

Tener que pagar el alquiler de un local, por ejemplo, sería un coste variable ya que se deben de asumir independientemente de lo mucho o poco que se trabaje en la empresa. Lo mismo sucede con la nómina de los trabajadores o los impuestos.

Costes variables

A diferencia de los costes fijos, los costes variables si que varían dependiendo de la producción. Uno de los costes variables más habituales es el coste de las materias primas que la empresa debe de asumir cada vez que las compra para llevar a cabo la producción de sus bienes o servicios.

Otro ejemplo bastante bueno sería el de la luz. Si la empresa gasta más electricidad debido a que está utilizando más máquinas o trabaja más debido a que ha aumentado su nivel de producción.

Precio de venta

Para calcular el umbral de rentabilidad también debemos de tener claro cuánto es el precio de venta. El precio de venta es el precio que el consumidor final paga por nuestros productos o servicios.

El precio de venta es un aspecto crucial en la gestión de una empresa, ya que impacta directamente en el cálculo del umbral de rentabilidad. Este concepto, también conocido como punto muerto, hace referencia al nivel de ventas en el que los ingresos igualan a los costos, sin generar ni pérdidas ni ganancias.

Mejorar el umbral de rentabilidad es fundamental para garantizar la viabilidad de un negocio, y la representación gráfica del umbral de rentabilidad ayuda a visualizar este punto de equilibrio de manera clara y concisa. 

Margen de contribución

Una vez que conocemos los costes fijos, los variables y el precio de venta, es posible calcular el margen de contribución. Para calcular este margen tan solo tendremos que restar el precio de venta del producto o servicio de la suma de los costes variables y de producción.

El margen de contribución es un indicador clave en la gestión empresarial que se calcula restando los costes variables de la venta de los productos a la cifra de ventas. Este margen es crucial para determinar la capacidad de una empresa para cubrir los costes totales y generar beneficios. Los costes fijos y variables varían en función del volumen de producción y venta, lo que se puede explicar gráficamente para comprender mejor su impacto en la rentabilidad de la empresa.

Cálculo del umbral de rentabilidad

Con todos estos datos reunidos ya podrás calcular sin problemas el umbral de rentabilidad a través de una sencilla fórmula. Para calcularlo tienes dos opciones.

La primera opción es dividir el coste fijo total de la empresa entre el margen de contribución.

La segunda opción es dividir los costes fijos de la empresa entre la diferencia entre el precio de venta unitario y el coste variable unitario.
Dependiendo de la fórmula que hayamos llevado a cabo obtendremos un resultado u otro. Si has aplicado la primera fórmula, el resultado te mostrará el número de unidades que la empresa debe vender para alcanzar el umbral de rentabilidad.

Si has utilizado la segunda fórmula, el resultado será el importe de dinero que la empresa deberá de vender para que esta pueda hacer frente a sus costes. Independientemente de la fórmula utilizada, esto te arrojará información suficiente al negocio para saber cuándo empieza a ser rentable.